Reconecta y sana tu cuerpo a través de tu sensualidad y de dejar la vergüenza sobre tu cuerpo

 

¿Cuánto amas tu cuerpo? 

Para muchas mujeres, incluida yo misma, esta puede ser una pregunta difícil de escuchar y de responder. Eso se debe a que esta pregunta, aunque simple en la superficie, está cargada con un historial de traumas, emociones y sentimientos desafiantes, vergüenza corporal y más.

Al mismo tiempo, es fundamental para la mayoría de nosotras reconectarse con nuestros cuerpos y sanarlos abrazando nuestra sensualidad y liberando cualquier vergüenza que tengamos acerca de nosotras mismas.

Esta no es una tarea pequeña, es esencial si queremos vincularnos con nuestro poder Divino y desarrollar todo nuestro potencial como mujeres vitales, amorosas, compasivas y creativas.

La pregunta no es por qué sentimos vergüenza por el templo de nuestro cuerpo, sino cómo podemos superarlo. 

Apr 20 2017_15397.jpg

Lograr esta conexión es un proceso de pasos múltiples.

 

Por un lado, no tiene sentido que las mujeres comiencen a conectarse con su cuerpo emocional si padecen problemas físicos como enfermedades. Es decir, amar a sus cuerpos y su sensualidad es lo último que alguien tiene en mente si el cuerpo está en peligro. Eso significa que necesitamos tener compasión por nosotras mismas y avanzar en el camino de la curación de una manera prudente.

  La parte crítica del proceso de conexión implica reconocer la relación esencial entre nutrir tu cuerpo con alimentos nutritivos, sabiendo que tal sustento es clave para superar la inflamación y la enfermedad, y que tu sensualidad está íntimamente involucrada en toda esta situación.

Las enfermedades inflamatorias son aquellas que se caracterizan por la inflamar el cuerpo. Algunos de los ejemplos más comunes incluyen asma, alergias, diabetes, enfermedades del corazón, enfermedad de Crohns y Colitis, enfermedad inflamatoria del intestino, artritis, y algunos cánceres.

Los alimentos nutritivos tienen un alto valor vibracional.

Es decir, las frutas, vegetales, granos integrales, semillas, nueces, frijoles, infusiones, alimentos fermentados, miel cruda y agua filtrada, todo lo anterior que sea de origen orgánico y sin procesar entra en esta categoría. Cuantos más alimentos de alta vibración comemos, mejor nos sentimos y menos ansiamos alimentos que no nos nutren por completo, como los alimentos procesados que contienen azúcar, grasas trans o ácidos insaturados, sabores artificiales, colores y conservantes.

Cuando elegimos alimentos de alta vibración, reconocemos que nos importa lo que ponemos en nuestro templo sagrado. Buscamos alimentos que nos den energía en lugar de privarnos de energía. Cuando seguimos un camino tan positivo, también nos vemos obligadas a adoptar algunas herramientas naturales que pueden considerarse los pilares de nuestro crecimiento y transformación.

 

Pilares de crecimiento y transformación

Si comemos alimentos nutritivos y adoptamos los pilares, podremos lograr una verdadera transformación, un retorno a las mujeres Divinas que siempre hemos sido, pero que necesitan ser liberadas para poder florecer. ¿Cuáles son esos pilares?  

Naturaleza. Cuando nos sumergimos en las maravillas de la Naturaleza, nos volvemos más fuertes y en contacto con nuestra divinidad interna. Asegúrate de pasar un momento tranquilo en la naturaleza todos los días en donde puedas meditar, reflexionar y afirmar tu carácter sagrado.

Diario. Llevar un diario de tus pensamientos y sentimientos es una manera poderosa y privada de enfrentar tus miedos, alegrías, deseos y sueños y comprenderlos mejor. Un diario es una conexión tangible con tu yo sagrado interior, incluso cuando te resulta difícil conectar de otra manera. El diario también te ayudará a documentar tus esfuerzos para comer alimentos de alta vibración.

Meditación. La meditación diaria, incluso si lo haces solo por 10 a 15 minutos, es un momento para conectarte con tu Divinidad Femenina y centrarte en concentrar la armonía y la tranquilidad en tu mente, cuerpo y espíritu. La meditación es un hábito importante sobre el cual establecerte y un pilar que puede afirmar tu viaje de curación.

Movimiento. Cuando nos movemos, ya sea bailando, caminando, saltando, nadando, girando, trepando, o más, nos conectamos con una energía central y la liberamos, permitiéndole correr por todo nuestro cuerpo. El movimiento nos permite estar en contacto con nuestro cuerpo, apreciarlo y amarlo, sin vergüenza. Tómate el tiempo todos los días para moverte libremente o con un propósito, pero asegúrate de abrazar los placeres que sientas.

Aprendizaje. Abre tu mente, corazón y espíritu a las maravillas del mundo, a otras personas, situaciones y sensaciones. Acostúmbrate a aprender algo nuevo todos los días, ya sea una nueva palabra, una receta, una ruta al trabajo, una manera de realzar tu sensualidad o alguna flor o pájaro en tu área. Aprender acerca del mundo estimula tu crecimiento interno y te hará sentir mejor contigo misma.  

Sensualidad. El placer y la felicidad de tu cuerpo es un derecho de nacimiento. Todos los demás pilares que discutimos pueden ayudarlo a llegar a un punto en el que puedas sentirte segura, sin vergüenza y con el deseo de celebrar tu sensualidad.

 

Nacimos para ser seres sensuales y para celebrar nuestros cuerpos, no para avergonzarnos.

Aliméntate y adopta los pilares y podrás conectar con el ser creativo, amoroso y sensual que realmente eres.

  ¿Qué pilares usas para tu sagrado templo para cuidarlo desde un lugar de amor, alegría y nutrición?

  Compártelos en los comentarios a continuación. Me encantaría saber de ti.

  Con muchos deseos de amor y salud,

Myriam Llano Signature.jpg